Una experiencia presencial

En La Mar en Cosmos buscamos que nuestras clases sean más una experiencia vivencial y menos un entendimiento intelectual.
A través de nuestros encuentros buscamos construir, utilizando el código natal como trampolín, un espacio de recuperación físico psíquico emocional vincular con herramientas que ayuden a destrabar nuestros desafíos energéticos. Esa es nuestra brújula.

Nuestra mirada
Lo que nos convoca es una decisión interna e irrevocable: seguir aprendiendo.
Después de formarnos en astrología, hicimos cuanto posgrado se nos cruzó. Y no contentxs con eso, empezamos a incorporar herramientas que profundizan la comprensión de la astrología y abren nuevas posibilidades para acompañar a nuestrxs alumnxs en su viaje de autoconocimiento.
Nunca dejamos de estudiar, y no creemos que lo hagamos. Esta búsqueda nace del deseo de construir, una y otra vez, un espacio de recuperación física, psíquica, emocional y vincular, con el código natal como trampolín. Esa es nuestra brújula.
Nuestra herramientas
Cómo aprender astrología
Elegí tu propio camino

La comunidad
La alegría más grande de todos estos años de trabajo es sin duda ser testigos del crecimiento de una comunidad absolutamente distinta a todas las anteriores.
Personas de distintos lugares, edades y contextos unidas por el mero hecho de querer estudiar el cielo. Y en ese pequeño gesto de atreverse a decir sí de todas y cada una, ocurrió la maravilla: nació La Mar en Cosmos como espacio de restauración en red.
Nos pudimos escuchar distinto y pudimos escuchar lo distinto, y en ese gesto crecimos en tolerancia y apertura. Nos fuimos acompañando en cada cambio personal y colectivo entrenando esa cualidad que tiene la red de contener en libertad. Somos fieles porque nos somos fieles, estamos por que queremos y como queremos. Agradecimiento infinito a todas y cada una de las personas que cada día lo hacen posible.
La alegría más grande de todos estos años de trabajo es sin duda ser testigos del crecimiento de una comunidad absolutamente distinta a todas las anteriores.
Personas de distintos lugares, edades y contextos unidas por el mero hecho de querer estudiar el cielo. Y en ese pequeño gesto de atreverse a decir sí de todas y cada una, ocurrió la maravilla: nació La Mar en Cosmos como espacio de restauración en red.
Nos pudimos escuchar distinto y pudimos escuchar lo distinto, y en ese gesto crecimos en tolerancia y apertura. Nos fuimos acompañando en cada cambio personal y colectivo entrenando esa cualidad que tiene la red de contener en libertad. Somos fieles porque nos somos fieles, estamos por que queremos y como queremos. Agradecimiento infinito a todas y cada una de las personas que cada día lo hacen posible.